Compartir

Ética de la traición

Cada ciudadano se ve forzado a ser héroe para que ese desgraciado país no caiga en el foso totalitario

imageRotate
CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 16 de febrero de 2013  12:00 AM
En la literatura y en la vida, la traición produce arcadas por su degradación moral, por ser la máxima infamia en la escala humana, el comportamiento de mayor ignominia, incluso sobre la crueldad, porque la contiene pero con doblez, con argumentos melífluos que pretenden lavar la cara de su miseria. La historia enseña que el traidor se presta a cometer los peores ensañamientos para purgar sus pecados ante el nuevo bando. Por eso está bajo la suela del más insignificante de los nuevos "compañeros", condenado a recibir insultos y deposiciones.

Quien enfrenta un lobo, sabe a qué atenerse. Pero terrible que a alguien lo asalte su propio perro. Es más higiénico lidiar con los adversarios originales, por brutales que sean. Los revolucionarios utilizan los recursos del poder de manera maquiavélica, sin límites morales ni jurídicos que rechazan, y con ellos hay a qué atenerse. Cultivan la matchpolítica, la política de fuerza porque es la ideología en la que se han formado: el poder es para mentir, atropellar, aplastar y confiscar vidas y propiedades. Son claramente prepolíticos.

El traidor en cambio abandona su bando, los amigos con los que compartió y lo ayudaron a obtener logros. Utiliza las confidencias, las debilidades que conoció en confianza, para dañar a los que le daban de comer. En la batalla de las Termópilas el ejército persa de 250 mil soldados derrota a los trescientos espartanos, porque Efi-altes delata al enemigo un atajo que permitiría atacar sus compañeros por la espalda. El general Leónidas no había aceptado a Efialtes en las filas, por sus insuperables limitaciones físicas. Dante ubica los traidores en la última ralea de los condenados, en los confines del infierno.

En los primeros círculos infernales están los que cometieron crímenes por incontinentes, en arranques pasionales, con poca o ninguna reflexión. En cambio para los traidores destina el Noveno Círculo, el más lejano de Dios, por la frialdad de sus actos enterrados desnudos en hielo. Allí están Satanás y Caín, que actuaron por vanidad y envidia. Y más allá de cualquier traición, en el último confín, el renegado por dinero, Judas. El que vende sus compañeros por treinta monedas está moralmente muerto.

Se requeriría Juan Nuño para que conciliara dos ideas aparentemente contradictorias de Kant. Una es que "se comprometía" a construir una república que funcionara, integrada "por demonios" (también por traidores), con tal que fueran lógicos, lo que origina siglos después la llamada "teoría de las expectativas racionales". La conducta humana sería predecible, porque las decisiones buscan el bienestar propio. Kant pensaba que si convencía las criaturas infernales de los beneficios del Estado de Derecho, podrían convivir para perseguir sus intereses. Es lo que los marxistas llamaron, para mancharla, "ética del tendero".

Esto resulta contradictorio con otra de sus ideas más poderosas, el "imperativo categórico". El hombre es libre cuando se sobrepone a sus necesidades e intereses y actúa como si cada uno de sus actos fuera a convertirse en una ley para toda la humanidad, cuando es capaz de pasar hambre, sed o frío, o dar su vida por otro, y trasciende sus debilidades de naturaleza e intereses. La ética del héroe, del que no piensa en sí mismo a la hora de actuar.

Esa contradicción la resuelve Bertold Brecht en la obra Galileo Galilei. Cuando la inquisición lo arresta en su casa y el sabio se desdice de que la Tierra se movía alrededor del Sol, su discípulo Andrea le espeta irritado: "desgraciados los países que no tienen héroes". El maestro le responde:"desgraciados los países que necesitan héroes".

Kant no lo indica, o tendría Nuño que decir si lo hace o no, pero pragmáticamente en un mundo normal, reina la ética del tendero. Todos se dedican a buscar su felicidad en medio de una libertad opaca, sin heroísmo. Es la sociedad democrática, regentada por funcionarios habituales, parlamentarios, políticos, militares, empresarios, profesionales, en busca de una vida mejor, con lo que impulsan, sin premeditarlo, el bien de todos.

No son necesarios grandes actos de abnegación en Canadá, Holanda o Costa Rica. En cambio, en las sociedades amenazadas por déspotas, por enjambres furiosos de fanáticos, se impone la otra ética. Cada ciudadano se ve forzado a ser una especie de héroe, para que ese desgraciado país no caiga en el foso totalitario. Hasta votar se convierte en un reto al destino, al poder. Y en un rincón mohoso, húmedo, de esos donde hay cucarachas, reptan los traidores.

@carlosraulher



Más artículos de esta firma

Compartir
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (6)
páginas:
1 |
Por jose Antonio Rodriguez Perez
16.02.2013
11:14 PM
Bien dice el dicho: todos son valientes... hasta que la cucaracha vuela!
 
Por Rafael Ramón Heredia Gómez
16.02.2013
7:15 PM
QUISIERA sólo manifestar que la traición no es ética.Ciertamente los traidores son un problema. SU EXCELENTE ARTÍCULO muestra una dolorosa realidad en el ejercicio de la "política", no cuestiono su contenido, si, en cambio, el uso de la ética como ideología,o bien, como sinónimo de moral que es precisamente a lo que nos han inducido los marxistas.
 
Por dario corrales
16.02.2013
2:55 PM
este gobierno al igual que todos los gobiernos autocrátas ya sean fachistas ó comunistas, eso no tiene la menor importancia ya que tanto los unos como los otros usan las mismas técnicas y las mismas prácticas para lograr sus objetivos egoistas y totalitarios, y es verdad piden fidelidad, pero es una fidelidad que raya en la fidelidad que le tiene un perro a su amo, sin derecho a discernir, ni a formar tú propio criterio con respecto a lo que sientes y mucho menos a quejarte ó protestar por algo en lo que no estes de acuerdo y que no compartes, porque inmediatamente te conviertes en un traidor, en apatridas ó cualquier otra barbaridad que se les ocurra ya que te has convertido en una molestia, la cual debe ser eliminada, este no es el país en el que quiero vivir y criar a mis hijos, no quiero que nos entuben y nos conviertan a todos en autamatas sin razón, esperando a ver que dicen los gobernantes para salir yo a repetir sin entender que estoy diciendo, ademas esto no es democracia..!!
 
Por JOSE LABASTIDAS HERNANDEZ
16.02.2013
12:32 PM
XI EN EL GOBIERNO BOLIVARIANO HAY TRAIDORES Y VENDEPATRIAS INFILTRADO TARDE O TEMPRANO SALDRAN A LA LUZ Y SUS OSCURAS INTENCIOENES TAMBIEN PORQUE DENTRO DL PROYECTO REVOLUCIONARIO NO HAY MEDIAS PINTAS... O SE ES FIEL A LA CAUSA Y LOS IDEALES BOLIVARIANOS PARA SEGUIR POYANDO EL SISTEMA SOCIALISTA Y EL PDET CHAVEZ Y LA REVOLUCION BOLIVARIANA O SE UN FARSANTA ESMASCARADO QUE EN CUALQUIER MOMENTO SE LE CAE LA CARETA DE HICROTA PORQUE NADA PUEDE COULTARSE POR TANTO TIEMPO Y MENOS CUANDO HAY MEZQUINOS INTERESES PERSONALES DE POR MEDIO
 
Por Eladio loreto
16.02.2013
8:37 AM
¿Traidor? A veces el traidor no lo es tal, es más bien un INFILTRADO. La oposición en sus niveles dirigenciales es llenona de infiltrados. Le voy a nombrar algunos profesor: RADONSKI, ISMAEL. ¿ No me diga que usted creia en los de hermano de derecha y hermano de izquierda de los ESCARRA? ¿Ojeda traidor? noooo INFILTRADO. Usted se la pasa con Capriles, no se confie.
 
Por Guillermo Jose Moreno Olivares
16.02.2013
7:41 AM
Pero la historia esta REPLETA DE HEROÍSMO.Que mas heroico que 300 esclavos luchando contra un imperio y ademas contra la TRAICIÓN,por si fuera poco.Acaso no son ellos arquetipo de todo el resto de la historia de liberacion de los pueblos.Podría Carlos Raul PENSAR HOY como lo hace si aun estuviéramos en un régimen monárquico y totalitario,si esos HÉROES a los que MALDICE LITERALMENTE hubieran PREFERIDO"... buscar su felicidad en medio de una libertad opaca, sin heroísmo".No tendríamos ni siquiera un sistema DEMOCRÁTICO y peor aun-para el gusto de Carlos-ni siquiera CAPITALISMO.De hecho el Capitalismo mismo es un avance conquistado gracias A LA VALENTÍA y no al CONFORMISMO.Gracias A LOS HÉROES y no a los Cobardes que se esconden bajo el manto de la ÉTICA DEL TENDERO.Que seria de los NEGROS ESTADOUNIDENSES por ejemplo,si Martín Luther King hubiera sido solo un " funcionario habitual"..en busca de una vida mejor ...solo para el,ignorando el sufrimiento de los que siempre lo rodearon.
 
páginas:
1 |
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar