Símbolo de liberación
ANGEL OROPEZA
| EL UNIVERSAL
miércoles 19 de diciembre de 2012 12:00 AM
Durante los siglos VI y VII, mucho antes que se inventaran los libros, la Iglesia católica se valía de las representaciones teatrales y de calle para pregonar el mensaje evangélico. Estos montajes se desarrollaban por lo general en las puertas de las catedrales y de los grandes templos, y se constituían en una forma impactante y eficiente de catequesis cristiana, en las que se utilizaban tanto el lenguaje como los símbolos ordinarios de la gente común.
Una de las más conocidas e importantes de estas representaciones, explicaba el misterio de la redención del hombre –razón última de ser de la Navidad-, recurriendo a un escenario en el cual el elemento central era un gran árbol, conocido como "el árbol del Paraíso", alrededor del cual se desarrollaba toda la historia de la creación del género humano, de la amistad de los hombres con Dios y de ellos entre sí, y de la posterior decisión de abandonar a Dios para poder decidir lo que era justo y lo que no ( "comer" del árbol "de la ciencia del bien y del mal" ) según sus propios criterios y conveniencia.
Esta última decisión, expresión del triunfo del egoísmo humano sobre la fraternidad y la convivencia, sería el inicio de un orden injusto de cosas en el mundo, en el que las personas buscarían exclusivamente su propio beneficio sin importar las consecuencias de ello para los demás, y donde, por tanto, la única forma de mantener ese orden injusto solo podría ser sobre la base de la violencia, la opresión y la exclusión.
Ese mismo árbol del escenario de calle, servía después para explicar el advenimiento de Jesús, el "nuevo Adán", quien proponía un estilo distinto de relaciones y organización humana, llamado "el Reino de Dios", basado en aprender a ver al otro como a un hermano, y no como alguien del cual aprovecharse. Así, el árbol del Paraíso representaba, al mismo tiempo, la renuncia de los hombres a Dios y el misterio de la encarnación de Dios entre los hombres. El árbol era, frente al egoísmo generador de violencia, un signo de liberación, generador de justicia. De modo que aquel árbol de calle del siglo VI fue transformándose paulatinamente en un símbolo del mismo Jesús de Nazareth como profeta de la liberación, y se integró en los siglos subsiguientes a la simbología de la Navidad, entendida ésta precisamente como la fiesta del advenimiento de la liberación, en la persona y mensaje del niño de Belén.
Para los venezolanos de este tiempo de violencia, odio y exclusión, el árbol de Navidad no puede ser solo un objeto banal de ornato o de costumbre. Parece éste un buen momento para rescatar su esencia como símbolo de liberación de todo aquello que no nos permite crecer como personas, como sociedad y como país. Colocar un árbol de Navidad en nuestras casas, debería hoy en Venezuela ir más allá de lo meramente tradicional. Y así como enseñamos orgullosos nuestra bandera tricolor como expresión de esperanza y de lucha, sea el árbol de Navidad de nuestras casas, fiel a su origen histórico, testimonio y símbolo de nuestro compromiso por seguir a quien supo enfrentar los egoísmos generadores de violencia con el mensaje y ejemplo del amor liberador, constructor de paz y de justicia. Ahora más que nunca.
@angeloropeza182
Una de las más conocidas e importantes de estas representaciones, explicaba el misterio de la redención del hombre –razón última de ser de la Navidad-, recurriendo a un escenario en el cual el elemento central era un gran árbol, conocido como "el árbol del Paraíso", alrededor del cual se desarrollaba toda la historia de la creación del género humano, de la amistad de los hombres con Dios y de ellos entre sí, y de la posterior decisión de abandonar a Dios para poder decidir lo que era justo y lo que no ( "comer" del árbol "de la ciencia del bien y del mal" ) según sus propios criterios y conveniencia.
Esta última decisión, expresión del triunfo del egoísmo humano sobre la fraternidad y la convivencia, sería el inicio de un orden injusto de cosas en el mundo, en el que las personas buscarían exclusivamente su propio beneficio sin importar las consecuencias de ello para los demás, y donde, por tanto, la única forma de mantener ese orden injusto solo podría ser sobre la base de la violencia, la opresión y la exclusión.
Ese mismo árbol del escenario de calle, servía después para explicar el advenimiento de Jesús, el "nuevo Adán", quien proponía un estilo distinto de relaciones y organización humana, llamado "el Reino de Dios", basado en aprender a ver al otro como a un hermano, y no como alguien del cual aprovecharse. Así, el árbol del Paraíso representaba, al mismo tiempo, la renuncia de los hombres a Dios y el misterio de la encarnación de Dios entre los hombres. El árbol era, frente al egoísmo generador de violencia, un signo de liberación, generador de justicia. De modo que aquel árbol de calle del siglo VI fue transformándose paulatinamente en un símbolo del mismo Jesús de Nazareth como profeta de la liberación, y se integró en los siglos subsiguientes a la simbología de la Navidad, entendida ésta precisamente como la fiesta del advenimiento de la liberación, en la persona y mensaje del niño de Belén.
Para los venezolanos de este tiempo de violencia, odio y exclusión, el árbol de Navidad no puede ser solo un objeto banal de ornato o de costumbre. Parece éste un buen momento para rescatar su esencia como símbolo de liberación de todo aquello que no nos permite crecer como personas, como sociedad y como país. Colocar un árbol de Navidad en nuestras casas, debería hoy en Venezuela ir más allá de lo meramente tradicional. Y así como enseñamos orgullosos nuestra bandera tricolor como expresión de esperanza y de lucha, sea el árbol de Navidad de nuestras casas, fiel a su origen histórico, testimonio y símbolo de nuestro compromiso por seguir a quien supo enfrentar los egoísmos generadores de violencia con el mensaje y ejemplo del amor liberador, constructor de paz y de justicia. Ahora más que nunca.
@angeloropeza182
¡Participa!
Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (2)
páginas:
1
|
Por Jose Ramon Barboza
19.12.2012
4:20 AM
me encanta esa simbologia, trato de ser cristiano, catolico y practicante y en consecuencia no solo me gusta sino que creo en la referencia de ese arbol de navidad, pero hay un problema, mi arbol de navidad es un PINO que aunque coincidente no es lo mismo, tambien representa esperanza, union, solidaridad y familia, pero no es un olmo ni manzana ni cedro libanes, me encantaria, pero contradictoriamente no hay nada mas lejos a mi idiosincracia que un arbol de navidad que no sea un pino, parece mentira, ahora que lo veo no dejo de asombrarme. De todas formas me gusto la historia.
Por Jose David Rivas
19.12.2012
2:55 AM
DARWINISMO PURO Y SIMPLE... será que no aprendemos?. Será que el Sol gira alrededor de la Tierra?. Será que el Universo está lleno de paz y armonía?. El mundo es "injusto" nos guste o no nos guste y el que entierra la cabeza en la arena hace un magnífico blanco.
páginas:
1
|
ESPACIO PUBLICITARIO
Acceso rápido a:
ESPACIO PUBLICITARIO
Lo más...
-
Mario Silva se despidió de su programa por ...
- RUNRUNES
- A Maduro no le tocaba ser presidente...
- Alicia Machado: "Llevo cuatro años sola"
- Presidente Maduro: El traidor de Ismael Gar...
- "Maduro está obligado a poner contra la par...
- Hampón mató a militar retirado porque le pi...
- El oro, otro dolor de cabeza
- Maduro, Cisneros y Camero discuten cambios ...
- El cómico feroz
-
Mario Silva se despidió de su programa por ...
- RUNRUNES
- Presidente Maduro: El traidor de Ismael Gar...
- A Maduro no le tocaba ser presidente...
- Fiscal general dice que no ha recibido denu...
- Yván Gil: "Habría que estar loco para no in...
- Maduro, Cisneros y Camero discuten cambios ...
- Capriles: ¿En manos de quién está el país?
- Alí Rodríguez: Ataques de Maduro reforzaron...
- Alicia Machado: "Llevo cuatro años sola"
Alianzas
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2013