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Para evaluar los daños

Ninguna evaluación debe obviar lo que se abre al chavismo del futuro

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ANTONIO COVA MADURO |  EL UNIVERSAL
miércoles 19 de diciembre de 2012  12:00 AM
En medio de tanto llanto y crujir de dientes -como lo exponen los evangelios- es bueno que, en paz y con cabeza fría hagamos algunos intentos por evaluar, tanto lo que ha pasado como, lo más importante, cuáles mensajes nos está mandando lo que sucedió. En otras palabras, que no nos quedemos pegados en el llantén y la echadera de pestes.

Por supuesto que a estas alturas hay más de uno -de los que no votaron, por cualquier razón que a ellos mismos se den, o por las que den a los demás- que estará dando gracias a Dios por habernos librado de un Jaua en Miranda (que, de paso, parecería eliminarlo para cualquier competencia en la carrera que cuenta en los meses por venir), sin percatarse que Dios se valió de quienes pusieron de lado comodidades y estado emocional, para acudir a votar y darle el triunfo a Capriles.

Llegamos así a la primera evaluación. El sonoro ganador de estas elecciones fue la abstención, sobre todo la que se dio en sitios claves. Basta con acercarnos a los datos brutos: la oposición logró perder 3 millones de votos en algo más de dos meses... pero el chavismo obtuvo ¡4 millones de votos menos! Vaya logro.

Esa abstención es la culpable -al decir del periodista Prat de Ciudad Guayana- de que Velásquez no ganase holgadamente, librando así a Bolívar de la pesadilla que ha significado el chavismo en esa maltratada zona. Pero también fue fuerte en territorios tradicionalmente chavistas, como Portuguesa, Sucre, Guárico y Vargas, donde supera el 55%. ¿Qué sucedió para que la gente no acudiese a votar? ¿Malestar y depresión en zonas tradicionalmente opositoras, y/o exceso de confianza en zonas tradicionalmente chavistas? Habrá que esperar que el polvo se despeje para meterle cabeza a este asunto.

La segunda evaluación tiene que ver con el intento de "meter todos los casos en un mismo saco". Creo que no es sano hacerlo pues en vez de aclarar termina obscureciendo. Veamos: suponer que la derrota en Carabobo es igual a la de Táchira, o la de Zulia igual a la de Nueva Esparta deja de lado cuestiones importantes. Hay que aclarar cómo, las desiguales configuraciónes de ese estado, la fuerza relativa del chavismo allí, y los problemas de liderazgo y gestión influyeron. Distingamos para entender.

El tercer asunto es que el chavismo -muchas veces a regañadientes- aceptó a individualidades muy particulares, como Arias Cárdenas en Zulia y Vielma Mora en Táchira. Como virreyes llegaron con misiones y recursos especiales: arribaron allí para instalar unas especies de gobernaciones en la sombra, y minar así los apoyos a hombres y grupos considerados imposibles de desbancar, como Pérez y Pérez Vivas. Coronaron con éxito su labor, y en un chavismo sin Chávez tendrán mucho que decir... y hacer. Ambos tienen, sin embargo, un handicap: el chavismo que les tocó es un chavismo realengo y vociferante, que además lleva años de sequía presupuestaria. ¡Suerte en su labor de domadores!

El cuarto asunto es el caso de los triunfadores. Capriles logró superar -esa fue su verdadera proeza- la abstención en sus zonas tradicionales, pero algo mejor: sacó del juego a un grande del chavismo, y mostró que, en su territorio es invencible. Ojalá lo entienda y no cometa el error de los Salas y de Morel cuya eternización fue cortada de cuajo.

Hay que prestarle atención al admirable triunfo de Henri Falcón en Lara, quizá el más contundente con l3 puntos de ventaja. Falcón, a su atractivo personal, une una experiencia de años de exitosa gestión; pero lo mejor ha sido abrazarse a una oposición en ascenso, a pesar de sus eventuales caídas. Es todo un personaje. Ojalá y no olvide que su fuerza está es en Lara y lo que allí haga, no en oír cantos de sirena fuera de su hábitat.

Y el amigo Liborio mostró cómo es posible construir, blindar y mantener un territorio que sea inmune a los asaltos del chavismo. Ojalá su ejemplo sea escudriñado con esmero y donde sea posible, practicado. Por cierto, salvo Capriles en Miranda, los otros dos triunfos apuntan a la centro-izquierda.

Ninguna evaluación debe obviar lo que se abre al chavismo del futuro. Tomemos a Diosdado: recibió tres alegrías, dos muy valiosas: 11 militares instalados en gobernaciones, algunas claves para cualquier primaria sin Chávez, y la estrella de Jaua estrellada en Miranda; y una última, se sacó un clavo con la derrota de su enemigo personal en Monagas. ¿Le sonreirá tal suerte en los meses venideros? Mucho depende del 5 de enero, cuando se elija -o reelija- al presidente de la Asamblea Nacional.

antave38@yahoo.com



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Comentarios (2)
páginas:
1 |
Por Eudes Vera
19.12.2012
1:29 PM
Muchos no votaron porque tenían serias dudas de que su voto se perdería, tal como ocurrió el 7-O, por el descomunal fraude electrónico que el CNE tiene montadas para todas las elecciones, con un registro electoral con millones de votantes fantasmas y con una oposición blandengue y alcahuete con todas las violaciones del CNE y del gobierno. Por ejemplo, la oposición le permitió al CNE la inscripción en Anzoátegui de Aristóbulo y en Trujillo del general, cuando ya el plazo para hacerlo estaba vencido. Los jerarcas de la MUD son unos pusilánimes. No merecen dirigir a la oposición. Si tuvieran vergüenza renunciarían. Además, la actitud casi infantil de Capriles felicitando a Chávez por su triunfo fraudulento dejó mucho que desear porque irrespetó a los 6 millones y medio de personas que votaron por él. Debió asumir una actitud más digna, de reclamo enérgico contra los desmanes y ventajismo del gobierno. La MUD y Capriles decretaron la derrota del 16D.
 
Por Ana White
19.12.2012
8:22 AM
¿Qué sucedió para que la gente (votantes de oposición) no acudiese a votar? He leído estupideces como estas: "porque estaban furiosos con los Partidos de la Oposición que no entendieron que había que mantener la cohesión y estimular a los votantes opositores llenándolos de esperanza y optimismo" o, "porque (los Partidos de) la oposición no le está llegando a la gente con la fuerza y la convicción necesarias para ganar una elección" Como si estas elecciones era para estar pensando en mensajes de partidos políticos. O sea, imitamos a los chavistas, que todavía CULPAN a la 4ta. República de su ineptitud, después de 14 años en el poder. De los 6.6MM de "votantes de oposición", en dos meses apenas, sólo 3,5 millones de opositores votaron (53,03%), el resto (3,1 millones) sencillamente NO LES DIO LA GANA DE DEFENDER SUS GOBERNACIONES, ni siquiera VOTANDO. Que bol.. Cuando llegue la nueva votación presidencial, segura que ni candidato de oposición propuesto habrá, DE PURO PATRIOTAS QUE SOMOS
 
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