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¿Y si solo estoy yo?

AGUSTÍN ALBORNOZ S. |  EL UNIVERSAL
viernes 23 de noviembre de 2012  12:00 AM
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.   Paulo Coelho

Recientemente en diversos artículos hemos hablado de la necesidad de un cambio de mentalidad, de cómo el éxito no se puede medir solo como un nivel de estatus social, y de que el lado difícil de la vida puede enriquecerla y hacerla de mayor utilidad para nosotros y nuestro entorno.

Ahora bien, analizando cada uno de los argumentos presentados en dichos artículos podríamos hacernos la siguiente pregunta: ¿qué ocurre si, a pesar de estar de acuerdo con dichos argumentos y que los mismos me convencen, no sucede lo mismo con otras personas?, o dicho de otro modo, ¿qué pasa si el único que está convencido de estos principios soy yo y más nadie me acompaña en esa certeza? Cuando se trata de principios y valores esta situación se nos va a presentar más a menudo de lo que creemos, porque  en la sociedad actual están usualmente en contra de la corriente del momento. Además, sabemos que toda decisión siempre tiene sus consecuencias, y cuando tomamos la decisión de asumir los valores como parte fundamental de nuestro modo de vida, vamos a tener que aceptar que regularmente nos vamos a estar enfrentando con actitudes y comportamientos que van justo en la dirección contraria a la que pretendemos seguir. Pero si seguimos adelante, aunque a veces nos sintamos que somos los únicos que creemos en vivir de acuerdo a los valores, nos sorprenderá encontrar a muchas otras personas que también piensan de igual manera, como por ejemplo varios de nuestros amables lectores.

De todas maneras, en el instante en que aceptamos con valor el reto de hacer de los valores nuestro modo de vida, de nuevo tenemos que tomar otra decisión: ¿seguiré adelante por este camino incluso en el caso en que fuese el único que estuviese dispuesto a hacerlo? Si queremos ver cambios reales en el mundo en que vivimos, no queda más remedio que cada uno de nosotros en su fuero interno tenga la disposición para decidir seguir adelante a través de esta senda, así no haya nadie más a nuestro lado. Para lograrlo podemos apoyarnos en valores como el compromiso, la voluntad o determinación, la perseverancia y la coherencia o congruencia.

El compromiso porque es lo que nos va a permitir ir más allá de cumplir con una obligación y lograr así más de lo que se espera de nosotros, en otras palabras, si no adquirimos compromisos en nuestras vidas no vamos a llegar muy lejos. La voluntad  nos va a impulsar a hacer cosas a pesar de las dificultades y adversidades que se nos presenten; en realidad, la voluntad viene a ser como el motor de los demás valores, no sólo para adquirirlos sino para perfeccionarlos, ningún valor puede cultivarse por sí solo si no hacemos un esfuerzo consciente y constante. Por otro lado, a través del valor perseverancia con el tiempo se va a conseguir que las buenas intenciones y los buenos propósitos iniciales se conviertan en realidad. La perseverancia es un valor muy importante en la vida, por medio de ella aprendemos a luchar por lo que realmente vale la pena, y logramos alcanzar resultados concretos; además, nos ayuda a tener la visión de no dejarnos llevar por las cosas fáciles y cómodas e inmediatas, para cambiarlas por algo más grande y mejor en el futuro. Finalmente,  por medio del valor coherencia vamos a actuar siempre de acuerdo a nuestros principios, definitivamente se nos va a hacer muy difícil vivir con nosotros mismos si no somos capaces de defender, con el debido respeto por los demás, nuestros principios y convicciones, y la firmeza para ello nos la va a dar la coherencia con la que actuemos, para poder afirmar que "si algo no está del todo bien, no está bien".

Apreciados lectores, en momentos como los que vivimos no hay lugar para espectadores, todos y cada uno de nosotros somos responsables de hacer de los valores un modo de vida, en realidad es la única opción que tenemos si de verdad queremos ver cambios importantes en el mundo actual, y tenemos que empezar por sembrar con constancia esos valores en nuestros niños, para que los cambios que pretendemos sean duraderos y sólidos.

agusal77@gmail.com

@agusal77


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Comentarios (2)
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1 |
Por José R Pirela
23.11.2012
3:16 PM
Los valores personales no necesariamente están presentes en la sociedad. Donde el compromiso, la voluntad o determinación, la perseverancia, la coherencia o congruencia rigen el comportamiento de las mayorías, determinan el comportamiento social, lo que a su vez, incide sobre el comportamiento individual o personal. Resulta una interacción cultural. Pero cuando no son compartidos culturalmente, entonces, la resultante a nivel personal es muy pequeña o se anula. Si la cultura es económica liberal, tales valores repotencian la resultante personal que repotencia la economía social. Pero si la cultura es política comunista o estatista, entonces la personal se anula, sin resultante que incida en el crecimiento económico social. Es la cultura política la que los venezolanos debemos cambiar.
 
Por Nancy Copland
23.11.2012
7:12 AM
Principios y valores humanos y morales, deben ser ciertamente los puntos cardinales, porque son la vida misma, y que Dios los inserte todos en nuestros corazones.
 
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