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La razón política existencial

Desempleado, intenta recuperar su propiedad para cubrir los gastos de la enfermedad terminal...

EDILIO PEÑA |  EL UNIVERSAL
viernes 23 de noviembre de 2012  12:00 AM
La razón existencial no puede esperar, la razón política sí. La razón existencial está edificada en el cuerpo emocional. Su necesidad aspira a realizarse en el presente, en el ahora, en el destello del instante en el que transcurre el sueño de la vida: su naturaleza está apuntalada por la urgencia, por la necesidad imperiosa de suprimir el dolor o de satisfacer de manera pronta e inmediata, el goce del cuerpo o del espíritu. La impotencia, la angustia o la desesperación son sus derivados cuando no logra sus fines. La medicina, la religión y el arte edificador, han luchado por socorrer este desam- paro que acusa y padece la razón existencial. En cambio la razón política, por su naturaleza ideológica y premeditada acción, está hecha de cálculo, de táctica y estrategia. Puede esperar y posponer el alcance de sus objetivos porque el tiempo lento o largo, estaría a su favor, aun a pesar de los cambios de fortuna.

Quizás por ello la democracia se creó, en un intento de poder congeniar la necesidad política con la necesidad existencial. Entonces, una línea política que se perpetúa en el tiempo, vía democrática o dictatorial, no sólo aniquila y debilita las otras dimensiones políticas que concurren en una sociedad, sino que también, las múltiples razones existenciales representadas en cada una de las personas que la componen. No es lo mismo la idea de libertad que tiene un hombre que sufre, a la idea de libertad de un hombre que no sufre. El abismo que existe entre la necesidad individual y la necesidad colectiva se ensancha cuando las ideas que sustentan el pensamiento político adquieren visos de absolutismo.

En esta ciudad en la que vivo, Mérida, donde todavía la inteligencia y la belleza resiste, un hombre me ha confesado su tragedia. No sabe si optar por el suicidio o el crimen. La razón de su desesperanza la motiva la imposibilidad de rescatar su inmueble: que pasó todos los años de su vida trabajando para adquirirlo. Lo puso en alquiler para terminar de educar a su hijo.

Hoy desempleado, ha intentado recuperar su propiedad para cubrir los gastos de la enfermedad terminal que ahora padece, desgraciadamente, ése, su único hijo. La razón del inquilino se la niega, al proponerle que le devolvería el inmueble, si a cambio le paga la mitad del precio del valor del mismo. El hombre ha recurrido con su razón existencial a la razón de Estado. Éste, le informa a través del Tribunal Supremo de Justicia, que se ha dado la orden a todos los tribunales del país, de prohibir la ejecución de desalojos hasta tanto no se consiga refugio o construyan viviendas, para aquellos inquilinos, que con razón o sin razones, se niegan a desocupar. El hombre solicita orientación y ayuda a la clase política que apoya al Gobierno y a aquélla que se le opone. Ambas le aconsejan esperar un giro en la política inmobiliaria o un nuevo cambio de gobierno.

Al borde del abismo, el hombre ha descubierto que la razón política y la razón de Estado, no le dará solución a su más cara y dolorosa razón existencial.

edilio2@yahoo.com



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Comentarios (1)
Por José R Pirela
23.11.2012
4:36 PM
La razón existencial está determinada por la razón económica o por la razón política. Donde la razón política es determinada por la razón económica de los ciudadanos, entonces la política se convierte en aliada de los ciudadanos. Donde ocurre lo contrario, los ciudadanos pierden su razón y deben aceptar la razón de los políticos, cuya razón no es económica, porque responden a beneficios políticos. Y tales beneficios se logran a través de los privilegios que se le otorgan al Estado. De esa manera la política de Estado es lo que motoriza la sociedad, la economía de los ciudadanos pasa al plano inferior.
 
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