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De los cañones a las patentes

El poder de la compañía en el siglo XXI no tiene nada que envidiarle a la del siglo XVII

ALFREDO TORO HARDY |  EL UNIVERSAL
jueves 22 de noviembre de 2012  12:00 AM
Las primeras expresiones globales de esa institución particular llamada la compañía se remontan al siglo XVII y encuentran su expresión más acabada en Holanda, aunque no pasará mucho tiempo antes de que Inglaterra y Francia surjan como rivales. En algunos casos su capital era privado y sus acciones se encontraban ampliamente diseminadas como ocurría con las de Holanda e Inglaterra. En otros, como ocurría en Francia, el capital era estatal. En ambas situaciones, sin embargo, la compañía se transformaba en brazo ejecutor de las políticas imperialistas y mercantilistas del Estado. A ella correspondía la conquista y colonización de territorios de ultramar con miras a conformar monopolios comerciales que alimentasen los cofres del Estado. Para ello contaban con ejércitos y flotas propios, controlaban y administraban territorios con absoluta autonomía y guerreaban con países y empresas rivales.

La Compañía Holandesa de las Indias Orientales, encargada del comercio de las especies con el Extremo Oriente, fue la primera gran corporación planetaria. La misma contaba con 150 barcos, 40 navíos de guerra de gran tamaño, 50.000 empleados y un ejército privado de 10.000 soldados. Las compañías inglesas y francesas de las Indias Orientales la alcanzaron en tamaño algún tiempo después y entre las tres habrían de disputarse países, rutas comerciales y control de materias primas

Inglaterra llevaría a su máxima expresión esta visión corporativa del comercio y de las relaciones internacionales. Para 1756 Robert Clive, al frente de los ejércitos de la compañía británica, había conquistado para su país gran parte del territorio de la India. Habría que esperar hasta 1858 para que Gran Bretaña asumiera directamente el control de ese país, hasta entonces en manos privadas. No obstante, todavía para finales del siglo XIX e inicio del XX Cecil Rhodes, al frente de varias compañías privadas, logró hacerse con el control de Suráfrica y Rhodesia (actuales Zambia y Zimbabue).

Durante el siglo XX la compañía se circunscribiría al ámbito económico. La introducción de la línea de ensamblaje en 1913, en la cual cada obrero estaba llamado a cumplir una función repetitiva y puntual dentro de una inmensa línea mecanizada, revolucionaría los procesos productivos e inundaría de productos a los mercados del mundo. A comienzos del siglo XXI, sin embargo, la gran corporación se hace cada vez más inmaterial. El grueso de sus ganancias radica en sus marcas y sus patentes y no en sus procesos fabriles o administrativos. Ello determina que se deshaga en forma creciente de sus actividades productivas y de servicios, trasladándolas a terceros por vía de externalizaciones. Y mientras más se encierra en lo medular menos corpórea va resultando.

Desde la materialidad absoluta expresada por vía de ejércitos y armadas hasta la inmaterialidad actual, la evolución de esta institución ha resultado inmensa. Paradójicamente el poder de la compañía en el siglo XXI no tiene nada que envidiarle a la del siglo XVII. A pesar de no disponer de un solo cañón, y tampoco de muchas fábricas propias, Google sería la envidia de un Robert Clive o de un Cecil Rhodes.

altohar@hotmail.com



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Comentarios (2)
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1 |
Por Gerardo Rodriguez
22.11.2012
10:47 AM
Si eso fuera cierto EEUU no hubiese invadido a iraq, libia o estaría amenazando a los iraníes por "EL GRAN PECADO" de querer vender su petróleo en otras divisas que no fueran $$$ y por ende acabar con los petrodólares. En este caso las grandes petroleras privadas, bancos, etc no tienen un cañón... tienen a su disposición nada más y nada menos que a la OTAN.
 
Por Guillermo Jose Moreno Olivares
22.11.2012
6:10 AM
De nuevo esa INGENUIDAD.¿?Como es eso de que: NO DISPONEN DE CAÑONES.A veces me pregunto que libros,que fuentes,o lo que es peor en que mundo o realidad-alterna- viven algunos analistas.Las peores guerras entre pueblos fueron son y seguiran promocionadas por LAS COMPAÑIAS.Hasta a la CIA se la ha bautizado como tal.Las Compañias esas"Inofensivas" de las que el Sr toro nos habla son las mismas que pretenden y sueñan con desplazar a la DEMOCRACIAS e instaurar su propia modelo el que los tradicionales tres poderes publicos DESAPAREZCAN o por lo menos queden reducidos a su mínima expresan.Un mundo CONTROLADO por las compañias es el SUEÑO NEOLIBERAL.Y para eso se necesitan muchisimo mas que simples cañones,Sr toro.Se necesitan COMPLEJOS MILITARES INDUSTRIALES de gigantescas proporciones como los que sus INOFENSIVAS COMPAÑIAS manejan y controlan en casi todas las potencias capitalistas occidental es.Especialmente EL COMPLEJO militar industrial estadounidense.Claro que usan CAÑONES! Sr Toro.
 
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