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Un cuento de café y Colombia

FÉLIX R. CHACÓN |  EL UNIVERSAL
lunes 5 de noviembre de 2012  12:00 AM
"Qué barraquera hermano, ¿un venezolano que nos haga cuentos de café en Colombia?".

Esa y otras preguntas se hacían los cafetaleros colombianos cuando llegué a venderles unas máquinas gringas para uno de los procesos del producto por el que se conoce a Colombia en todo el mundo, y del cual saben más que más nadie, como les gusta pensar. "Mirá, ve a ver qué quiere el Veneco" "¿Veneco?". "Parece costeño más bien, atiéndelo tú". "¿Cómo así?". "¡Es que es quemao y habla rapidísimo!".

Ya no había más que hacer, estaba ahí y tenían que atenderme. La mayoría de las veces lo hacían con mucha educación como es costumbre en Colombia. Sin embargo, con las aprensiones iniciales del caso.

"¿Qué hace un venezolano vendiéndonos máquinas para café a nosotros, es que se acabaron los colombianos vendedores o qué?".

Bajo esas premisas más o menos comencé a vender las máquinas y proceso de la compañía americana  la cual me había confiado aquel mercado. Nada más difícil que ser venezolano y venderle a un colombiano, lo que equivale decir, ser comprador y venderle a un vendedor.

Por supuesto que previo a esas experiencias, había llegado a Colombia a comprarles, en ese entonces, su semilla de ajonjolí. Existía una situación en Venezuela y esto nos llevó a Carmen de Bolívar, como a dos horas de Cartagena, y después de haber desayunado las famosas arepas de huevo de la negra María en plena carretera. Ese día hicimos nuestras vueltas, como dicen los colombianos. Conocimos a las empresas y  personas a quienes les compraríamos, vimos el producto, quedamos conformes, se acordaron términos. También, fuimos a una planta procesadora de tabaco para exportación de una importante compañía.

Como esas cosas del destino, ya no pude salir de Colombia, aunque jamás he vivido en ese hermoso país.

Pero es necesario decir que he ido más veces a Cartagena de trabajo que a Margarita de vacaciones. Conozco el eje cafetalero. He ido a Villavicencio y San Martín en el Meta, continuación del llano venezolano y viceversa. Estuve en la Sierra Nevada de Santa Marta. Fui muchas veces a Medellín. Conozco el Valle del Cauca y Popayán. Hasta a la Isla de San Andrés he ido a parar.

El aeropuerto El Dorado en Bogotá me ha recibido y despedido docenas de veces. En el hotel Tequendama Intercontinental me atienden como rey para que no me vaya a los hoteles del Norte de Bogotá.

No le digan a mi esposa, pero en Colombia como bandeja paisa, bailo porro, y tomo aguardientico.

En sí, haber trabajado en Colombia vendiendo máquinas para café, arroz, granos y semillas, me hizo conocer a los hermanos de quienes solo tenía referencia desde mi óptica venezolana aquí en mi país, cuando tanto colombianos como venezolanos éramos otros. Me dio la oportunidad de saber qué es un colombiano en realidad, de qué adolecen y qué tienen para ofrecer.
Ellos a cambio, me recibieron y me respetaron por lo que soy y por mi trabajo. Me dieron la oportunidad de venderles y venderme.

Hoy en día sigo vendiendo máquinas en Colombia. Ahora chinas y de Portugal, y no ha faltado un mamador de gallo colombiano que me haya preguntado, ¿y es que usted también habla chino, Jue...?

También sigo cosechando los frutos de la amistad que he sembrado durante más de 20 años. Como la que cultivé con un industrial arrocero, Daniel Céspedes, un personaje colombiano que cada vez que escribe me llama camarada solo porque sabe que no lo soy.

frcint@yahoo.com


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Comentarios (11)
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Por james gargra
08.11.2012
5:25 PM
Exelentisima narrativa la del autor;como Colombiano senti emocion de ver que un Venezolano hable asi de mi pais;como se nota su profundo conocimiento de nuestra idiosincracia y talante,somos paises hermanos de cultura similar;lo politico nos diferencia un poco,por ser tan deliberantes y democratas el populismo aqui no tiene cabida,no le comemos cuento al caudillismo;la politica se hace con ideas no con arhengas ni panfletos siempre elegimos al que creemos que respetara la constitucion y la ley por el bien del pais(Libertad y Orden)que tenemos terrorismo,si,pero puedo asegurar que hay mas asesinatos,secuestros,robos e inseguridad en el resto de paises latinoamericanos que aca, las estadisticas lo muestran, pero es mas facil echarle el agua sucia al vecino,entonces la mala prensa siempre estara de nuestro lado,pero no importa,el que venga a Colombia se encuentra con otra realidad;ciudades modernas,gente feliz,somos exelentes anfitriones,Venezolanos vengan y si les gusta pues se quedan!!
 
Por carmen cobos
05.11.2012
7:25 PM
Me gusto, lo felicito. Tengo muchos amigos y conocidos que son colombianos, la gran mayoria muy trabajadores y con un gran sentido del respeto. Ayer mismo comparti con un joven matrimoni que viven y trabajan en mi ciudad, por primera vez, despues del 7 O, es que pude visitarlos, ellos estan tan desconsolados como cualquier venezolano, por no haber podido ganar la MUD, (ELLOS SOLO SE DEDICAN A TRABAJAR)Pero no por ello, ellos tambien se preocupan por el camino economico al que venezuela esta condenada, indirectamente elos se sienten afectados, senti un gran dolor al ver la desesperanza de estos jovenes, que dia a dia salen a vender sus mercancias y a cobrar semanalmente a sus clientes y sienten la delincuencia tan cerca y devaliacion del bolivar q quieren ocultar el gobierno y q cuando alguien sale del pais siente q no tiene nada, nuestro dinero es sal y agua. Nunca pense q me veria en la imperiosa necesidad de animarlos a seguir aqui en mi pais hermoso y noble!!!!
 
Por wiannery orta
05.11.2012
2:52 PM
menos mal que yo tengo mi colombiana hace 15 años y como dijo mi abuela cásate con una colombiana y tienes la papa segura jajajaj gracias a ella tengo lo que tengo
 
Por Argenis Paiva
05.11.2012
1:36 PM
Se cree que fue el misionero José Gumilla, autor de El Orinoco Ilustrado y Defendido, quien introdujo y sembró las primeras semillas de café en terrenos de su misión en el año 1730 cuando afirmó en una publicación ¡El café, fruto tan apreciable, yo mismo hice la primera prueba; Lo sembré y creció!. Fue más tarde, por los años 1783 cuando se hizo la primera plantación de café en los jardines de la aldea de Chacao, en la celebre hacienda la Floresta y en Blandín, propiedad de don Bartolomé Blandín. Fueron los presbíteros Palacios y García de Mohedano quienes en compañía de don Bartolomé Blandín fundaron la primera plantación organizada de café en Venezuela. Venezuela fue un gran exportador de café y cacao durante los primeros años del Siglo pasado marcando una pauta especial gracias a su calidad de renombre internacional, luego con el proceso petrolero poco a poco fue reduciendo su área de siembra, sin embargo y a pesar de tantas dificultades, el café representa un rubro muy valio
 
Por Samuel satuple
05.11.2012
1:12 PM
QUE BIEN POR LA INFORMACION YA QUE UNOS MESES ATRAS, Y POR DIFERENCIAS ENTRE URIBE Y CHAVEZ QUERIAN ENGANCHAR A LOS VENEZOLANOS EN DISCORDIA CON LOS COLOMBIANOS QUE SOMOS HERMANOS VERDADEROS QUE SIEMPRE HEMOS FUNCIONADO EN ARMONIA Y COOPERACION. AMBOS PAISES ENTRARON EN MUTUA COOPERACION Y HOY LAS COSAS HAN VUELTO A LA NORMALIDAD RESUMIENDO UN SOLIDO INTERCAMBIO DE PRODUCTOS E INTERESE MUTUOS. BIENVENIDOS TOSDOS A ESTE INTERCAMBIO QUE FAVORECE A TODOS LOS SERES DE BUENA VOLUNTAD.
 
Por Gloria Wilges Muñoz de Morrell
05.11.2012
12:00 PM
Hermoso artículo. Llegue a este país siendo muy niña. Mis padres emigraron cuando la guerra civil en colombia destruyo toda una vida de trabajo familiar su empresa de sastreria. Aquí comenzo en la Arrow sus conocimientos textiles fueron su carta de presentación. Era técnico textil. Aquí en este hermoso país crecimos empezamos una nueva vida estudiamos nos casamos y tuvimos hijos. No hay palabras para expresar nuestro agradeciemiento a esta tierra que nos permitio nacer de nuevo. Y aquí seguiramos aportando nuestro granito de arena con nuestro trabajo y valores de responsabilidad y respeto dados por mi padre que tanto amo este país y que siempre le agradecio el haber podido levantar a su familia.
 
Por Luis Garcia
05.11.2012
9:20 AM
Muy parecido a mi experiencia, tambien con los colombianos. Y es que en Colombia, un venezolano se siente como si estuviera en una Venezuela donde no existiera tanta politiqueria, tanta enemistad entre el mismo pueblo, y donde cada quien simplemente se dedicara a trabajar y a respetar el trabajo y la vida de los demas, sin que faltara siempre el buen humor, a veces algo pasado de la raya cuando hay confianza. Claro que siempre hay aquel pedante desubicado, que no sabe que la vida da vueltas, y que piensa que siempre estara arriba, esos que tarde o temprano vez abajo y cabizbajo. Pero de eso existe en todos lados, nada mas recordemos como aqui en Venezuela tratabamos a los colombianos en los 70 y 80s. Ahora Bogota se esta llenando de venezolanos.
 
Por Jorge Villamizar
05.11.2012
9:15 AM
Como Colombiano deseo darle mis mas emotivas gracias por su comenterio sobre mi País. Dios Guarde al Pueblo de Venezuela.
 
Por Roberto Fernandez
05.11.2012
8:58 AM
Oigan pues queridos venecos, cuando las cosas se pogan muy peludas, recojan sus checheres y traigan sus conocimientos y experiencias a colombia. Aqui le echamos mas agua a la sopa y buscamos un lugar para que nos acomodemos. Asi que bienvenidos pues.
 
Por antonio otero
05.11.2012
8:39 AM
La palabra barraquera no existe. Primero no es con B sino con V, y la primera A hay que cambiarla por una e. La próxima vez que vaya al Carmen de Bolivar no deje de probar el bollo de maiz tierno(poloco). Tambien le agradecería que me dijera en que sitio está la negra María, pues siempre que he salido de Cartagena para las sabanas de Sucre las arepas con huevo las consigo en El Carmen de Bolivar. Le recomiendo que vaya al El Luruaco entre Barranquilla y Cartagena y se comerá las mejores arepas de huevo del mundo. El próximo viaje a mi tierra es el recorrido que pienso hacer antes de morirme.
 
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