Las corrientes antisemitas, los grupos neonazis y fascistoides,
los fanatismos religiosos y las tendencias a exacerbar los
nacionalismos a ultranza son los ingredientes perfectos para
que el siglo XXI se convierta en otro siglo de genocidios,
e igualar así el triste récord del siglo anterior.
¿Por qué, teniendo casos tan recientes, y algunos
que aún hoy continúan, como el genocidio en Darfur
( 400 mil muertos y dos millones de desplazados), las causas
parecen incrementarse, en vez de desaparecer?... ¿Es
que los pueblos son desmemoriados, o no aprenden con la experiencia
de los demás?...
Conocí al señor José Roth en la conmemoración
de los 60 años de la liberación del campo de concentración
de Auschwitz. "Siga escribiendo para que la gente no se olvide
de lo que pasó¿ para que no pase nunca más",
me dijo. Yo, emocionada, le prometí que así lo haría.
El lema de la Fundación para la Memoria del Holocausto
de Argentina es: "No queremos que la historia pase. Queremos
que sea memoria para el futuro". En una conferencia en esa
fundación el 7 de agosto de 2002, el Dr. David Bankier,
miembro del Yad Vashem, habló sobre las diferencias entre
recuerdo y memoria. Recuerdo, dijo, son las experiencias personales.
Memoria es la representación colectiva que de esos recuerdos
individuales tienen los pueblos. Para que haya memoria tiene
que haber recuerdos contados, recontados y vueltos a contar.
Los jóvenes deben estudiar los genocidios del siglo
XX en toda su macabra dimensión y con toda la crudeza
de su horrenda realidad. Si se les hace repetir como loritos
que en la Alemania nazi hubo 11 millones de muertos, en la
Unión Soviética 20 millones de asesinatos, la mayoría
bajo el régimen de Stalin, o que Mao Tse Tung dejó
en la China la friolera de 30 millones de bajas, casi todas
durante el "Gran Salto Adelante", no se está construyendo
memoria. Los jóvenes de hoy, que manejan tanta información,
tienen que conocer y transmitir estos horrores para que no
vuelvan a suceder.
Ayer se cumplieron 63 años de la liberación de
Auschwitz. Sólo 7.000 sobrevivieron de una cifra que
ronda los varios millones de seres inocentes. Que sus recuerdos
sean para siempre memoria de la Humanidad, para que estos
genocidios no vuelvan a suceder. ¡Nunca jamás!
En memoria del señor José Roth, sobreviviente
de Auschwitz
cjaimesbranger@gmail.com