Encabezaba yo una delegación en Tanzania, que por lo
menos se creía importante, cuando nos sentaron alrededor
de unas modestas mesas para oír un reporte sobre el uso
de una donación que por 7.614.873.60 TZS (aproximadamente
8.000 dólares) se le había entregado a un colegio
muy humilde para su total refacción. El Maestro Principal,
durante unos diez minutos que se nos hacían inmensamente
largos por la letanía de las cifras, nos explicó
con lujo de detalles cómo se usó el dinero, hasta
el último centavo. Le dimos las gracias y nos fuimos.
Al rato, reflexionando sobre lo que habíamos presenciado,
me percate que más que una rendición de cuentas,
el acto representaba un importante recordatorio para todos
nosotros sobre que a la hora de aceptar la responsabilidad
por una gestión, esto siempre debe basarse en el principio
del "hasta el último centavo" y no puede, como es tan
frecuente, redondearse a la ligera "hasta el último billón".
Lamenté mucho no haberle agradecido más efusivamente
al Maestro Principal su reporte.
Digo todo esto por cuanto el programa de "La Negra"
ofrecido por Manuel Rosales y que consiste en entregarle a
las 2.500.000 familias más pobres una participación
directa del 20% en los ingresos que obtenemos por la liquidación
de nuestro petróleo, obligatoriamente crearía la
necesidad de reportar hasta el último centavo del 100%,
para así poder apartar el 20% prometido y entregarlos
a aquellos para quienes, sin duda, hasta el último centavo
cuenta.
Como tampoco se le puede permitir al Estado compensar
los ingresos que entrega con La Negra con un mayor endeudamiento
público, lo que podría llevarnos hasta donde la
soga se revienta, el programa también implica la necesidad
de crear una entidad de fiscalización superior para que
de manera autónoma, le reporte a la sociedad todo lo
relativo a nuestro endeudamiento público, hasta el último
centavo.
Igualmente, con 2.500.000 familias directamente interesadas
en los resultados de la actividad petrolera, también
habrá que contemplar crear lo que siempre he solicitado,
una oficina del tipo Ombudsman petrolero para que, en nombre
de la sociedad, vigile todo lo que Pdvsa y el Ministerio de
Energía se traigan entre manos y nos defienda, hasta
el último centavo.
Hay quienes acusan el programa "La Negra" de ser populista,
pero la verdad es que de ejecutarse correctamente, transformaría
las realidades político-económicas de nuestro país
produciendo una moderna democracia participativa, por lo que
todos tenemos un interés en el atrevernos ahora y en
el vigilar después.
kurowski@telcel.net.ve
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