A LAS 8 PM DEL JUEVES el Dr. Tulio Alvarez (TA) permanecía
en la Sala de Detención del Tribunal Séptimo de
Juicio acompañando a uno de sus testigos, José Rafael
García, presidente de la Asociación de Jubilados
de la Asamblea Nacional detenido por el juez en pleno interrogatorio
bajo la acusación de flagrancia. El testigo preso es
diabético y líder de cientos de jubilados de la
AN que denuncian a Willian Lara como presunto responsable
del desvío de recursos que deberían haber sido destinados
a la caja de ahorros.
La violación de los derechos de TA y de los jubilados
en este juicio por difamación emprendido por Willian
Lara constituye la prueba irrefutable de la muerte del Estado
de Derecho y de cómo la justicia en Venezuela es hoy
un abominable instrumento de venganza política. Ante
la parcialidad del juez, los abogados de TA se vieron obligados
este jueves a renunciar a la defensa "porque no podemos con
una situación tan absurda en donde no hay ni la más
mínima garantía de igualdad procesal" (Unión
Radio 03-02-05).
La violación de la Constitución para perseguir
a la disidencia y ocultar las corruptelas y delitos del ré
gimen, es una constante en el comportamiento de los poderes
públicos controlados por Chávez. El fiscal Isaías
Rodríguez _quien se autodefine como "implacable", sinónimo
de "cruel" y "tirano" (terribles calificativos para alguien
que presume de poeta)_ ante la imposibilidad de ocultar la
red de extorsiones que ha develado el caso Anderson, decide
imputar a la periodista que más documentación ha
reseñado sobre el sórdido entorno del fiscal asesinado,
para así amedrentar al resto de sus colegas. El fiscal
viola la Constitución porque quiere salvar su pellejo,
cosa harto imposible. Podrá permanecer en su cargo por
voluntad de Chávez, a quien tan eficazmente sirve, pero
jamás podrá quitarse el estigma de perseguidor de
periodistas y de violador de los derechos ciudadanos que está
obligado a defender. Enjuiciar a Patricia Poleo "porque no
puede manejar los documentos que constituyen la esencia de
la investigación" es un argumento estúpido que el
periodista del canal 8, Ernesto Villegas, echó por tierra
el día que entrevistó al "implacable" al mostrarle
en cámara el mismo documento "esencia". Cientos de medios
y periodistas tenemos copia de las declaraciones dadas por
el abogado Tiniacos a los fiscales y otros documentos que,
filtrados desde la propia Fiscalía, están en Internet
y han sido publicados por Tal Cual, Ultimas Noticias, El Nacional
y El Nuevo País. Con razón Teodoro Petkoff dice
que a "Isaías se le volaron los tapones". La "reserva
legal" decretada por el Fiscal para ocultar la verdad sobre
el caso Anderson, como acusa Poleo, es la prueba de las ilegalidades
que se amparan en ese organismo para perseguir a los disidentes
políticos y a los periodistas. ¿Qué prueba
más patética puede dar el Fiscal de su condición
de subalterno del poder Ejecutivo que su negativa a reconocer
la existencia de extorsión en el caso Anderson "porque
eso perjudicaría a Chávez"? Y en lo mismo anda el
"nuevo" TSJ. Ahí está la primera decisión del
presidente Omar Mora y del diputado chavista, hoy magistrado,
Velázquez Alvaray, de suspender sin sueldo a los jueces
que revocaron la prohibición de salida del país
a los firmantes del decreto Carmona.
En la revolución chavista informar se ha convertido
en un delito. Ya lo dijo la SIP: "El gobierno venezolano
pretende crear una cultura del silencio". Pero se equivoca
Chávez si piensa que puede silenciar sus corruptelas
y crímenes ahora profusamente sufridos no sólo
por los venezolanos, sino vistos por los países donde
llega con los petrodólares. La Folha de Sao Paulo y
la prensa de Porto Alegre publicaron acerbas críticas
al manirrotismo y ostentación de Chávez que revela
cuán falsa es su perorata en contra del capitalismo
y a favor de los pobres. (La Folha: "sus inflamados discursos
se traducen en concesiones populistas y una escalada autocrática
que impone controles a los poderes Judicial, Legislativo
y a la prensa". (02-02-05). La Nación de Buenos Aires
(03-02-05) define al gobierno de Chávez como "antidemocrático
y de perfil autoritario", muy lejano de los "principios
que garantizan el respeto a la libertad, a la democracia
y a la dignidad de la persona humana", critica la persecución
de los opositores al régimen y reseña el acoso
judicial de que es víctima Tulio Alvarez, respecto
a quien concluye que "lo sucedido con el catedrático
Alvarez es sólo una señal entre las muchas que
revelan de qué modo sigue creciendo, en la Venezuela
de Chávez, la opresión y el autoritarismo".
De nada le está sirviendo a Chávez regalar
los petrodólares para conseguir adhesiones políticas.
Pasado el falso efluvio de un más falso triunfo en
el RR y en las elecciones regionales, la comunidad internacional
y sobre todo sus colegas latinoamericanos ven ahora a
Chávez como realmente es.